Cómo aprender a resolver problemas y ser resilientes.

photo credit: peek a boo via photopin (license)

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La resiliencia es un término que últimamente está muy de moda. Se está hablando mucho de la importancia de la resiliencia en los docentes, pero desde mi punto de vista es una habilidad fundamental en cualquier ámbito de la vida.

Para los que no estéis muy familiarizados con el término, según la RAE la resiliencia es: la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos. Es decir, que la resiliencia no es otra cosa que la habilidad de las personas para hacer frente a los problemas y su capacidad para resolverlos.

Hoy voy a darte algunos truquillos para que sea más fácil afrontar y resolver los problemas. Creo que, tanto si eres profe como padre, estos consejos te vendrán genial porque te ayudarán a afrontar la vida de otra manera y además, ayudarás a tus hijos o alumnos a ser resilientes también.

La resiliencia es parte de la inteligencia emocional y, por tanto, se puede educar y desarrollar.

Es fundamental que eduquemos a los niños desde pequeños para que sepan hacer frente a las dificultades y busquen soluciones, no que se dejen vencer por ellas.

¿Qué podemos hacer para ser más resilientes?

  • Conócete.

Si quieres superar los problemas que la vida te va planteando, es fundamental que te conozcas y entiendas.

Debes saber qué te afecta más, qué menos y cómo. Eso pasa por regular tus emociones. Algo también fundamental que debemos inculcar a los niños.

Es importante que tengas claro que es normal que sientas rabia, pena o tristeza, pero debes poner límites a estas emociones, y una vez pasado ese “periodo” seguir adelante.

  • Actúa.

Cuando tienes un problema y pones los medios para solucionarlo, puede parecer que todo lo que haces no sirve para nada pero no es así. Cada pequeño paso es fundamental para alcanzar nuestro objetivo. Lo que desde luego no ayuda es quedarse quieto y esperar. Las soluciones no vienen solas.

  • Relaciones sanas.

Es fundamental que tengas un círculo de personas cercanas: amigos y familia, con los que sientas que tienes un apoyo en momentos difíciles.

El tipo de personas que tienes a tu alrededor te influirá en todos los aspectos de tu vida y, por supuesto, también a la hora de afrontar y solucionar los problemas. Si nos rodeamos de personas negativas, será difícil sacar fuerzas para solucionar los problemas que nos vayan surgiendo.

  • ¡Cuidado con las expectativas!

Debes ser realista y aceptar la realidad tal como es. Las expectativas pueden llevarnos a sentir decepción si las cosas no son como esperábamos.

Para poder solucionar los problemas es importante que tengas claro que el cambio está en tu mano y no llegará por arte de magia.

Esto no significa no ser optimista, ¡por supuesto que debes ser optimista! Eso sí, sin dejar de ser realista.

  • Perspectiva de los problema.

Puede parecer un tópico pero no debes ver los problemas como un paso atrás sino como un paso adelante. Los problemas son problemas porque nosotros los vemos así. Las personas resilientes ven soluciones donde los demás ven solo dificultades. Debemos ver los problemas como una oportunidad para crecer y superarnos. En ocasiones los problemas pueden ayudarnos a desarrollar la empatía, y a que cuando a otra persona le pase lo que nos ha pasado a nosotros, seamos más capaces de ponernos en su lugar y comprenderle mejor.

En tu mano está convertirte en una víctima de las circunstancias de tu vida o en luchar contra ellas.

  • Ponte metas y objetivos.

Si tienes clara tu meta y el objetivo que quieres alcanzar, pondrás toda tu energía en alcanzarlos pase lo que pase. Las metas y objetivos son fundamentales porque son la motivación que nos ayuda a seguir.

  • Confía en ti.

Las personas con una gran capacidad para resolver problemas suelen confiar mucho en sí mismas. La confianza es fundamental para resolver los problemas. Además, si utilizas el sentido del humor verás como te resulta mucho más fácil hacer frente a los problemas.

  • Hábitos y rutinas.

Una vez tienes clara tu meta, crea rutinas y hábitos que te lleven a alcanzarla.

Las rutinas nos ayudan a superar los problemas y obstáculos que van surgiendo porque están muy integradas en nuestra vida.

Espero que estos truquillos te ayuden a ver y afrontar los problemas con otra energía. Seguro que si los pones en práctica podrás solucionarlos, aunque sea, un poquito mejor 😉

¡Gracias por estar ahí!

“La mayoría de las personas gastan más tiempo y energías en hablar de los problemas que en afrontarlos.”

Henry Ford

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2 comentarios

  1. Totalmente de acuerdo!!! A trabajar tod@s en casa la resiliencia.

    Un besazo

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