Puntos clave sobre los bits de inteligencia.

Imagen cortesía de Freerangestock

Imagen cortesía de Freerangestock

Como muchos sabréis, el pasado 30 de marzo, tuve el privilegio de poder participar como ponente en el I Congreso de Educación Infantil de Aprender Educando, podéis ver el vídeo en Youtube, o si lo preferís, consultar la presentación en Slideshare. Uno de los temas que, por cuestión de tiempo, no pude tratar fue el tema de los bits de inteligencia. Si bien es cierto que hablé sobre algunos juegos que podéis realizar con los bits, podéis verlos con detalle en el post, “El juego. Clave en el aprendizaje de los más pequeños”, no llegamos a ver cómo fabricarlos y cómo se deberían pasar a los peques para que realmente sean efectivos y eficaces, por eso he querido dedicar este post a ese tema.

El tema de los bits de inteligencia es un tema controvertido del que todo docente ha hablado en algún momento de su carrera. Algunos afirman con rotundidad la eficacia de este método, mientras que otros aseguran que no es tan eficaz como se plantea.

En este post, mi objetivo es que todos sepáis qué son los bits de inteligencia y seáis capaces de fabricarlos vosotros mismos. Además, quiero contaros de primera mano como ha sido mi experiencia utilizándolos en el aula de inglés.

El nombre de bits de inteligencia viene dado por el fisioterapeuta estadounidense Glenn Doman, que los definió como: unidades de información que se presentan a los niños de una forma adecuada. Su realización concreta se encuentra en la utilización de una ilustración o dibujo muy preciso o una fotografía de buena calidad acompañado de un estímulo auditivo, que consiste en enunciar en voz alta lo que representa.

Por tanto, podríamos decir un BIT es un dato simple que pueda almacenar el cerebro y que llegue a través de los sentidos. Los bits de inteligencia son unidades de información que son presentadas a los niños de una forma breve, con lo que se consigue captar su atención.

¿Qué beneficios ofrece este método?

  • Ayudan a mejorar la atención y concentración de los niños en las tareas.
  • Ayudan a desarrollar y estimular el cerebro, la memoria y el aprendizaje.
  • Contribuyen al desarrollo visual y auditivo del niño.
  • Aprendizaje de vocabulario.

Hay multitud de bits, según las categorías en las que los queramos dividir, pero los más habituales son:

  • Bits enciclopédicos. 

Hacemos referencia a bits que muestran imágenes. Estas imágenes se suelen dividir por categorías que se presentarán los niños de forma agrupada.

Mariposa

Estos son el tipo de bits que yo utilizo en mi aula, generalmente pongo la grafía de la palabra debajo de la imagen para que los peques se vayan familiarizando con ella, pero sobre todo, lo importante de estos bits es que las imágenes sea claras y no den lugar a error, a continuación veremos esto con más detalle. Además, cuando me refiero a presentar a los niños categorías, hago referencia al hecho de, un día presentar a los niños los animales, otro las plantas, las partes de la casa, etc. Lo que habitualmente se suele hacer es presentar durante la asamblea aquel vocabulario que se trabajará durante la unidad.

  • Bits de lectura.

En estos tan sólo se muestra la palabra, no la imagen asociada a esa palabra.

Se suele utilizar el color rojo porque provoca mayor impacto visual. En muchas ocasiones lo que se suele hacer es, por un lado de la cartulina o folio, poner la imagen y por el otro la palabra.

Butterfly

Con niños más pequeños, hasta tres años, el uso de las mayúsculas es más habitual, mientras que, a partir de los tres años se comienza a utilizar la minúscula, letra con la que aprenderán a leer. La tipografía que habitualmente se utiliza para los estos bits es la letra enlazada o massallera.

Butterfly mini
  • Bits de matemáticas.

Son los bits que utilizamos para trabajar los números, la cantidad y asociar número con cantidad.

Número y cantidad

Desde mi punto de vista, estos bits están muy bien para que los niños aprendan la grafía de los números, pero para que realmente aprendan a asociar el número con la cantidad, la mejor forma es juegos en los que los peques tengan que manipular los elementos, cuenten, etc.

¿Cómo podemos fabricar nuestros propios bits de inteligencia?

Para fabricar nuestros propios bits, debemos tener en cuenta las siguientes características que deben tener si queremos que sean efectivos.

–       Seleccionar un dibujo o una fotografía. Si es posible mejor fotografías que representen el elemento que queremos que aprendan de forma real y siempre con un fondo blanco que no distraiga al niño.

–       Este dibujo o fotografía debe ser:

  • Preciso. Lo más exacto posible.
  • Concreto. Debe contener un único elemento y sin detalles pequeños.
  • Fácilmente reconocible y claro.
  • Grande. La imagen debe ocupar casi toda la página.
  • Novedoso.

–       En ocasiones, pueden ir acompañados de la palabra escrita.

Si vamos a imprimir los bits, debemos procurar que sean en un soporte rígido, a poder ser cartulina blanca, se recomienda que sus medidas sean de 28×28 cm aunque lógicamente yo lo adapto al tamaño folio A4.  Una buena forma de que nos duren y además podamos utilizarlos para jugar es plastificarlos, de esa forma no tendremos que estar fabricando nuevos bits constantemente.

Una vez disponemos de nuestros bits de inteligencia, lo importante es que cuando se los pasemos al bebé o niño, acompañemos la visualización del nombre que recibe el elemento que aparece en la tarjeta, en este caso en inglés.

Cuando yo paso los bits a mis alumnos lo hago por categorías, lógicamente, como ya he comentado antes, lo normal es ir trabajando el vocabulario relacionado con el tema o unidad didáctica que estemos trabajando en ese momento, si estamos trabajando la familia, pasaremos bits con los miembros de la familia, la casa, los animales, etc. un buen momento es a primera hora de la mañana, cuando los niños están atentos y despejados, durante la asamblea, por ejemplo.

Según Doman, el mejor momento para poner en práctica este método, es cuando el niño no supera los seis años de edad. Habría que repetir la presentación de las mismas diez tarjetas tres veces al día (en sesiones separadas entre sí), durante cinco días seguidos, o parar antes si observamos que el niño se cansa.

Yo personalmente no los uso así, suelo pasar una o dos categorías en las asambleas de la mañana durante unos diez minutos, lógicamente reduciendo si veo que los niños se empiezan a cansar. Cada tres semanas o un mes, cambio de categoría, también en función de la temporalización.

Como veréis fabricar vuestros propios bits es facilísimo. Una vez los tengáis, además de utilizarlos para que vuestro hijo o alumno aprenda nuevo vocabulario podéis jugar con ellos y realizar multitud de actividades.

Como siempre, gracias por vuestro tiempo.

Besos a todos,

Cristina

“Las enseñanzas orales deben acomodarse a los hábitos de los oyentes”

Aristóteles

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